martes, 5 de marzo de 2013

Infiltraciones por albardilla.

Los muros al exterior se rematan con una albardilla para impedir que se mojen y el agua de lluvia escurra por sus alzados.

Se pueden construir de muy diferentes formas. En la actualidad son muy usadas las albardillas a base de piezas de piedra natural aserrada.




Infiltración por albardilla.
Humedad por infiltración en albardilla.
DESCRIPCIÓN.
La foto muestra una humedad de infiltración provocada por el agrietamiento, debido a dilatación, del sellado de remate entre las piezas de albardilla, que constituyen el remate de un peto de fábrica, en una cubierta plana.

CAUSAS.
Los elementos situados en las azoteas de los edificios, están muy expuestos a los agentes atmosféricos. También reciben un soleamiento directo que afecta a sus dimensiones. Cuando se calientan se dilatan y cuando se enfrían se contraen.
Estos movimientos de dilatación y contracción continuados a lo largo de los días, acaban por desprender el remate de lechada usado en la unión entre las piezas.
La grieta así formada, ermite que el agua de lluvia penetre al alzado del muro humedeciéndolo como se observa en la foto.
Esta humedad permanente acaba por deteriorar la pintura de revestimiento y degradando el mortero de cemento que lo enfosca.

SOLUCIÓN PROPUESTA.


albardilla sobre peto
Detalle de albardilla con piezas "a media madera"

La solución de aportar un mortero o producto industrializado, que sea compatible con las dilataciones, es la más común si bien no da grandes resultados a lo largo del tiempo.

Como alternativa, prefiero la solución que muestra el dibujo, consistente en realizar un remate " a media madera" del extremo de la pieza de albardilla de forma que, aunque el sellado deje de funcionar con el tiempo, se garantice una cierta estanquidad por la geometría de la pieza.


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