miércoles, 6 de junio de 2012

Refuerzo de estructura ( IV ). Vigas y forjados.

Refuerzo de vigas y forjados

En ocasiones es preciso reforzar las vigas y forjados de una estructura ya construida. Los motivos pueden ser muchos, desde problemas de resistencia de vigas por mala dosificación del hormigón, pasando por sobrecargas no esperadas, o incluso aluminosis.

La manera de actuar pasa por suplementar la capacidad resistente de las vigas o viguetas existentes en obra mediante un sistema que sea suficientemente solidario con ellas de forma que se ponga en carga de inmediato y trabaje conjuntamente.


Refuerzo de vigas y forjados.
Vigas y forjado reforzados.

Sistema de refuerzo. 

Existen tantos como se le ocurran al proyectista. El adoptado en este caso, responde a los siguientes criterios:


  1. No seguir la dirección de las vigas por su influencia en las distribuciones de las viviendas de las plantas superiores.
  2. Disponer una retícula de vigas, apoyadas en pequeñas ménsulas, sujetas a los pilares.
  3. Disponer la retícula según dos direcciones que coincidiesen con las de los tabiques de distribución de las viviendas, de forma que fuera menos visible la actuación en el techo de las mismas.
  4. Calcular toda la estructura de forma que todas las vigas del refuerzo fueran iguales, al objeto de facilitar la puesta en obra.
  5. Utilizar dobles vigas en cajón de forma que los cantos permitieran la habitabilidad de las viviendas y cumpliesen la ordenanza municipal relativa a la altura libre de las mismas.
FUNCIONAMIENTO DE LA SOLUCIÓN.
Como no resultaba posible colocar una viga bajo cada una de las existentes en el edificio, el sistema funciona como una retícula en la que van apoyándose las vigas y viguetas de la estructura existente.
Como, a afectos de cálculo, no se consideró la resistencia de la estructura antigua, se diseñó la nueva para poder soportar las cargas, tanto de la vieja como los pesos propios de ambas.

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