viernes, 31 de agosto de 2012

Error en carpintería por falta de coordinación dimensional.

Plano de carpinterías.

Resulta muy importante que los proyectos incluyan un plano de despiece de carpinterías, tanto exteriores como interiores. En él deben ir reflejados, a escala conveniente, todos los cerramientos de huecos de fachada así como la dimensión y tipos de las puertas de paso interiores y de los frentes de armarios empotrados si existieran en la obra.

La inclusión de este plano resulta especialmente útil en el caso de obras ejecutadas por administración.

Obras por administración.

Llamamos así a aquellas obras en las que el propietario, se encarga de contratar los distintos oficios que intervienen en una obra, de forma independiente. Con esto se consigue un ahorro de costes con respecto a contratar la obra "llave en mano" pues los gastos de la constructora en la coordinación de los distintos oficios, son ahorrados por el propietario. A cambio, es él quien debe encargarse de coordinar los distintos profesionales y asegurarse que llegan a la obra en el momento oportuno, para no retrasar el plazo de conclusión de la misma.

Error en carpintería.
Falta de coordinación dimensional.

DESCRIPCIÓN. 
La foto muestra lo que ocurre cuando no se coordinan correctamete los oficios de una construcción. El carpintero de metálico realizó la ventana sin que la obra de fábrica estuviese ejecutada y cuando esta lo estuvo y colocó la carpintería, había claras diferencias de dimensión entre una y otra.

JUICIO TÉCNICO.
La coordinación de los profesionales que intervienen en la obra, de forma que se presenten en ella cuando hacen falta, sin retrasar a los demás, es uno de los principales cometidos de los constructores. Es uno de los motivos por los cuales se recurre a un contratista general que se encargue de la totalidad de las obras y no se hacen por administración. Si se opta por este sistema, casi con toda seguridad, la obra implica un mayor tiempo de desarrollo.
Por otro lado, resulta inaceptable la solución constructiva que se muestra en la foto.

REPARACIÓN PROPUESTA. 
Como la carpintería es, a todas luces, más cara que el antepecho de fábrica construído, la solución pasa por demoler este último y reconstruirlo conforme las dimensiones de la carpintería suministrada a obra.

jueves, 30 de agosto de 2012

Prelosa. Daños por incendio.

Prelosa.

Se denomina prelosa a un sistema de forjado compuesto por unas losas armadas, de dimensiones variables, en torno al metro veinte de anchura, que contienen en su construcción la armadura de "positivos", como si de viguetas de gran anchura se tratara, un sistema de aligeramiento, generalmente compuesto por piezas de "porexpan" y una capa de hormigón vertido en obra que da monolitismo al conjunto.

Una vez construidos, los forjados de prelosa se distinguen de los habituales forjados de viguetas y bovedillas porque su cara inferior es lisa, presentando sólo las juntas entre piezas.

Daños por incendio.

Frente a los incendios presentan un comportamiento similar a los forjados de vigueta y bovedilla, si bien los daños que les ocasiona el fuego son diferentes. Mientras los primeros ven destruidas las bovedillas de aligeramiento, en los forjados de prelosa se produce la desaparición de los elementos de aligeramiento, mientras el hormigón permanece en un estado variable dependiendo de la incidencia e intensidad del fuego.

Forjado afectado por incendio.
Prelosa afectada por un incendio.

DESCRIPCIÓN. Aspecto que presentaba un forjado de prelosa tras el incendio ocurrido en el garaje al que servía de techo. El aumento de la temperatura producido por las llamas, calienta el hormigón de la cara inferior. Este sobrecalentamiento, hace que el material estalle como consecuencia en parte, del agua de composición que alberga en forma de pequeñas gotas en su interior.
Tras la degrradación del hormigón, las llamas consumen los elementos aligerantes haciendo que desaparezcan y dejen en su lugar los huecos que se observan en la fotografía.
Tan sólo quedan las armaduras de la parte inferior de la prelosa y la capa de compresión realizada "in situ" durante la construcción de la obra.
Las prelosas suelen llevar nervaduras de hormigón armado, una de las cuales se observa en la fotografía, separando los dos huecos que el incendio ha abierto en la parte inferior del mismo.

JUICIO TÉCNICO.
Tras un siniestro, se debe especular sobre el grado de deterioro de la estructura afectada. La simple observación ocular nos puede permitir formarnos una idea aproximada del deterioro sufrido, si conocemos algunos datos del incendio. Los más importantes son su origen y el tiempo que permaneció activo.

Tras unos cálculos a base de "números gordos" se deberá tomar la decisión adecuada, la cual pasa por la demolición, el refuerzo, o como es el caso, el simple adecentamiento de la zona afectada, protegiendo las armaduras de la oxidación y tapando el agujero formado para impedir un mayor deterioro con el paso del tiempo.

Si no se tienen las cosas claras o se sospecha de daños que afecten a la seguridad de las personas o las cosas, lo aconsejable es realizar una prueba de carga en el forjado que permita determinar si ha perdido resistencia de forma notable, para luego diseñar un refuerzo.

Para saber más.
"Daños por fuego en los edificios"

miércoles, 29 de agosto de 2012

Incendio. Evolución en el tiempo.

Cuando se produce un incendio en un edificio, se genera una gran cantidad de humo, resultado de la combustión de los materiales y enseres que se van consumiendo por el fuego.

Este humo generado necesita salir al exterior y dispersarse en la atmósfera por lo que busca cualquier hueco abierto para evacuarse. Los huecos naturales de los edificios son las puertas y ventanas de las fachadas.
Pese a que puedan encontrarse cerradas, el incendio es capaz de reventar los cristales y buscar por este punto un lugar para salir al exterior.

Son por tanto las ventanas puntos importantes que nos ayudarán a determinar la evolución en planta del incendio y por tanto su desarrollo en el interior del edificio.
Salida de humo por la ventana.
Ventana afectada por el humo.

DESCRIPCIÓN. Ventana de la fachada de una edificación para vivienda unifamiliar, tras un  incendio que afectó parcialmente al interior de la misma.
Como puede observarse, la salida del humo por el hueco ha ennegrecido toda la carpintería,  la parte superior de las jambas laterales, el cargadero y finalmente, el canalón situado en el alero de la cubierta.

Evacuación de humo.
Ventana con un grado mayor de afectación por el humo.

DESCRIPCIÓN. Al observar otro hueco del mismo edificio, se aprecia como la mancha de humo es mucho más intensa, el canalón está totalmente destruido, las tejas del alero se han visto afectadas y  en general, los efectos del humo son mucho mayores en todo el hueco.

CONCLUSIÓN. Resulta fácil reconocer que el humo salió con más intensidad en la zona de la vivienda donde se sitúa la ventana de la segunda fotografía y se fue extendiendo al resto del edificio hasta afectar a la ventana de la habitación que se ha mostrado en la primera foto.
Con este indicio nos podemos hacer una clara idea del punto donde se inició el incendio y su evolución posterior.

martes, 28 de agosto de 2012

Incendio. Deterioro de acabados.

Los acabados de las paredes y techos de las estancias afectadas por un incendio, sufren los efectos del mismo de manera diferente según su distancia al foco de su origen.

Sirven, por tanto, para establecer el desarrollo y evolución del siniestro.



DESCRIPCIÓN. Aspecto de una de las paredes de la planta baja de un edificio de viviendas, destinada a garaje, en cuyo interior se desarrolló un incendio.
La zona más afectada es la que se situaba más próxima al foco que lo originó.
También se aprecia como el humo que salía por el hueco de ventilación, produjo daños sobre el revestimiento en su recorrido.

JUICIO TÉCNICO.
Se trata de un incendio de un vehículo, tras ser aparcado a altas horas de la madrugada en la planta baja, destinada a este uso, de un edificio de viviendas.
Uno de los efectos asociados al siniestro es el aumento súbito de la temperatura en el interior del local afectado.

En algunos casos no es extraño alcanzar los 200 º C. Con un aumento tan enorme de la temperatura, que se produce en poco más de 10 minutos, los materiales de revestimiento, en este caso un enfoscado, se dilatan y contraen en tiempo récord. Por otro lado, se produce una dilatación diferencial con respecto a los materiales que conforman su soporte. En este caso un muro de fábrica de bloques de hormigón

La dilatación produce el despegue y caída de los materiales al suelo. Este grado de deterioro se observa más acusado en las proximidades del foco del incendio y coincidiendo con la trayectoria de los humos en su salida al exterior.

REPARACIÓN PROPUESTA.
  • Picoteado del enfoscado para desprender todas las zonas afectadas.
  • Limpieza mecánica del ahumado del resto.
  • Aplicación de un nuevo enfoscado a las zonas demolidas.
  • Pintado general, con pintura tipo gel que evite la disolución del hollín y su mezcla con la misma.

lunes, 27 de agosto de 2012

Pozo de control de nivel freático.

Nivel freático.

Se denomina nivel freático a una lámina de agua situada bajo la superficie del terreno. Bajo la rasante natural de un terreno sin actuaciones previas, es decir que no ha sido desmontado o terraplenado, a una cota totalmente variable, que depende de muchas condiciones que no voy a describir, se sitúa una lámina de agua en movimiento, de poco espesor.

Esta lámina de agua, si se sitúa a una cota que interfiera la de la excavación necesaria para construir un edificio o sus cimientos, debe ser controlada al objeto que no se infiltre al interior del edificio.

Su caudal es también muy variable y depende de las estaciones y de la orografía del solar y su entorno.

Su cota también varía con las estaciones, pudiendo en algunos casos distinguir claramente el nivel de verano del de invierno.

Pozo de control.

La mejor manera de controlar esta lámina es disponer un pozo de control que impida que el agua penetre al interior del edificio. Generalmente a su sótano.

 Para ello se construye un pozo de forma que su fondo sea más bajo que la cota del nivel freático que pretendemos controlar. De esta manera, cuando la lámina de agua se ve interrumpida por el pozo,  el agua se deposita en el mismo por gravedad.

En el interior de la construcción se deben alojar dos bombas tipo abisinio       ( bombas sumergibles) accionadas con un interruptor por flotador, una más baja que la otra.
Cuando el nivel de agua en el interior del pozo, alcanza un determinado nivel, se acciona una de las bombas que extrae el agua del interior y la vierte a la red de saneamiento.
Si la cantidad de agua es muy grande, se pone en funcionamiento la otra bomba para colaborar en el achique.

Lo correcto es manipular las bombas cada año de forma que la que se situaba más abajo, se intercambie con la otra para aumentar la vida útil de ambas al tener un funcionamiento alternativo.
Al ser dos bombas también se posibilitan las labores de mantenimiento y reparación de esta instalación la cual es clave para evitar inundaciones en las plantas bajas o los sótanos de los edificios.

Pozo de achique.

DESCRIPCIÓN. 
Aspecto exterior de un pozo de control de nivel freático, en este caso en el exterior de una edificación. Se aprecia la tapa metálica que lo recubre, dotada de agujeros de ventilación para evitar condensaciones interiores, así como el tubo de PVC por donde se extrae el agua y el cable de alimentación eléctrica de la bomba sumergida. La cuerda de color verde sirve para extraer la bomba del fondo del pozo cuando requiera reparación, sustitución o mantenimiento.

Pozo de control de nivel freático.

DESCRIPCIÓN. 
Aspecto del interior del pozo con la lámina de agua presente, que se corresponde con la cota máxima del nivel freático que se desea permitir al objeto que éste se sitúe bajo la cota inferior de las zapatas del edificio.
Hubiera sido preferible enfoscar las paredes de ladrillo si bien se han dejado sin hacerlo al objeto que el agua penetre con más facilidad en el pozo también por sus laterales.



DESCRIPCIÓN.
El aspecto de un pozo de control, en el interior de un edificio, puede ser tal como el que os muestro. Se aprecian los cables de alimentación de las dos bombas y los tubos de evacuación del agua extraída por cada una de ellas.

JUICIO TÉCNICO. El nivel freático natural de un terreno se suele situar entre 50 cm. y 200 cm. de profundidad y se determina con un estudio geotécnico del mismo. Con una calicata o con la propia excavación.

Para obras que no requieran realizarlo, basta con estar atento a la excavación del vaciado del sótano o de las zapatas, pues se marca claramente como un pequeño estrato, de unos 5 cm. de potencia (anchura), en el cual los áridos se muestran claramente lavados. Esto para el caso de niveles fósiles o muy estacionales en verano.

Si el nivel freático está muy activo, se detecta por la aparición de agua en el fondo de los pozos o zanjas excavados en cualquiera de las tareas de la construcción.

Conviene no desentenderse de su aparición aunque se muestre seco, pues como todo en la naturaleza, una rambla o riega seca, en periodo de lluvias puede alojar un caudal importante de agua.
Siempre que aparezca es preciso tenerlo en consideración y adoptar las medidas de drenaje necesarias.

En terrenos cohesivos puede no aparecer o situarse a una cota tan baja que no interfiera las cimentaciones o los sótanos del edificio por lo que no hay que adoptar ninguna medida al respecto.