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martes, 25 de septiembre de 2012

Gotera en cubierta de "Uralita" por los tornillos de fijación.

Una de las ventajas que presentaban las placas de fibrocemento ondulado, concocidas popularmente como "placas de uralita", para la cubrición de tejados, era su facilidad de instalación.

La marca disponía de dos sistemas de fijación básicos.
De un aparte los conocidos ganchos de acero galvanizado que abrazaban las correas, metálicas o de madera, de la formación de pendiente del tejado.
De otra, los tornillos de rosca salomónica, que permitían anclar la placa a las correas de madera.

Esta última opción permitió sustituir muchas de las antiguas coberturas de tejas o pizarra de las construcciones tradicionales, por coberturas a base de placas de fibrocemento. Bastaba atornillar a las viejas correas para fijar la nueva cobertura, más ligera y fácil de colocar.

El sistema debía estar bien ejecutado. De una parte los taladros debían efectuarse en la parte alta de la onda de la placa. De otra, tanto los ganchos como los tornillos se debían rematar superiormente con una junta de estanquidad de goma. Posteriormente de neopreno.


Gotera por tornillo de fijación.
Infiltración por cubierta de fibrocemento.

DESCRIPCIÓN. Típica infiltración en cubierta de fibrocemento debida a la falta de estanquidad del encuentro entre el tornillo de fijación y la placa, por no haber colocado la junta de goma.

JUICIO TÉCNICO.
La manera normal de hacerlo era realizar con un taladro una perforación en la placa e introducir por él el tornillo hasta llegar a la pieza de madera donde se fijaba.

Posteriormente se daban unos golpes con el martillo y se remataba a rosca.
La fijación del tornillo en muchos casos era lo suficientemente fuerte como para impedir la penetración de agua por el encuentro con la placa puesto que este debía estar atornillado a conciencia.

No obstante, si no se colocaba la caperuza de protección de goma, con el paso de los años y los movimientos de contracción y dilatación que sufren los materiales de la cubierta, tarde o temprano terminaba por existir un pequeño punto de infiltración que goteaba cuando llovía.

REPARACIÓN PROPUESTA.
Cabe distinguir dos casos.

Si, como consecuencia del goteo, la madera está afectada por humedad y pudrición, lo mejor es desmontar las placas y sustituir las correas deterioradas por otras nuevas, para posteriormente realizar una nueva fijación de las placas.

Si la madera está en buen estado, es suficiente con desenroscar el tornillo, poner una junta nueva  y volver a colocarlo en su lugar.
También se obtienen excelentes resultados de durabilidad si colocamos, en vez de una junta de goma o neopreno, una arandela de plomo.

Desaconsejo por completo la solución a base de pegotes de "pintura roja" dada su poca efectividad y escasa durabilidad.

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"Infiltración en cubierta de fibrocemento"

Agradecimientos. Agradezco a mi compañero D. José Álvarez Guerra, su aportación a la redacción de este escrito.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Infiltración en cubierta de fibrocemento.

Las placas de fibrocemento, conocidas vulgarmente como "Uralita", revisten hoy en día muchas de las cubiertas existentes en las ciudades y pueblos de toda España. 

Su uso generalizado en tiempos pasados, dada su buena relación calidad, precio, prestaciones, convirtieron este material en un auténtico estándar a la hora de cubrir tejados.

Pese al tiempo transcurrido siguen prestando un buen servicio.
Hoy en día este material está prohibido dada su toxicidad y en caso de demolición, sus residuos deben ser almacenados en un depósito especial.


infiltración en cubierta de fibrocemento
Infiltración en cubierta de fibrocemento (Uralita)

DESCRIPCIÓN. Cubierta de fibrocemento con problemas de infiltración por los tornillos de sujeción de las placas que la componen.
Se ha reparado en precario al objeto de prolongar su vida útil dado que su demolición y almacenaje posterior, deben efectuarse por personal cualificado y resultan costosos.

JUICIO TÉCNICO. La normativa actual prohibe el uso del fibrocemento que contenga amianto. Se ha demostrado que produce fibrosis pulmonar y otras patologías perjudiciales para la salud. Se ha descrito que las cubiertas existentes que sean de fibrocemento, deberán ser paulatinamente demolidas y sustituidas sus coberturas por otros materiales menos dañinos como las tejas o las chapas metálicas. 

Los residuos deben ser manipulados por empresas homologadas que los depositarán en un almacén especial para toda la comunidad, ubicado en Valladolid para el caso de Castilla y León. Esto supone un coste importante a la hora de plantearse sustituir la "Uralita" como se conoce vulgarmente, por otro material.

Los problemas de mantenimiento se circunscriben a los puntos singulares y los tornillos de sujeción. Estos últimos, disponían de una junta de estaquidad de goma, la cual debía ser periódicamente reemplazada por una nueva dado que se degradaba con los rayos del sol.

La denostada "pintura roja" se muestra eficaz para este uso residual. Su aplicación permite dotar de estanquidad a los tornillos de fijación y prolongar la vida útil de las placas, evitando su costoso reciclado y almacenaje.