lunes, 13 de agosto de 2012

Oxidación de armaduras por rotura de vigueta.

Rotura por flexión.

Además de su función resistente, sobre todo ante esfuerzos de compresión, el hormigón tiene una importante labor de recubrimiento de armaduras, en las estructuras de hormigón armado.

Hormigón armado.

El hormigón armado es el material usado en estructuras de edifcación compuesto por hormigón y acero. Este último normalmente se suministra a obra en forma de piezas cilíndricas a las que denominamos redondos.

Recubrimiento de armadura.

Los redondos de acero cumplen una importante función estructural, que complementa la del hormigón en masa. Al tratarse de un material que se oxida con mucha facilidad a la intemperie, la normativa establece una serie de espesores de recubrimiento que deben cumplirse al objeto de evitar la oxidación de la armadura en el interior de una pieza de hormigón armado y su consiguiente pérdida de resistencia.

Si el hormigón se agrieta, por el motivo que sea, se introduce por la fisura formada, la humedad contenida en el aire, lo que permite la oxidación de sus armaduras internas.

Oxidación de armadura en viguetas.
Oxidación de armadura en vigueta.

DESCRIPCIÓN. Oxidación de las armaduras de la "zapatilla" o parte inferior de una vigueta prefabricada de hormigón armado o pretensado, provocada por la rotura por flexión de la misma.

JUICIO TÉCNICO. A diferencia de las roturas del hormigón por oxidación de la armadura, mencionadas en el post que figura en el apartado de "Temas relacionados", la oxidación en este caso se debe a la rotura y desprendimiento del hormigón que recubría la misma.

La manera de diferenciarlo es sencilla. Mientras en una rotura por oxidación sobrevenida, el hormigón en contacto con el redondo se encuentra manchado con restos de óxido, en las oxidaciones por ausencia de recubrimiento, sólo se presenta oxidada aquella parte de la armadura expuesta al aire. Si demolemos el hormigón en el entorno del redondo, comprobaremos como éste se encuentra sin oxidar.

Temas relacionados.




viernes, 10 de agosto de 2012

Colapso de cubierta por sobrecarga.

Colapso de la formación de pendiente de una cubierta.

En construcción, como en la mayor parte de los actos humanos, no sirve de nada hacer las cosas a lo bruto.

Formaciones de pendiente.

Sobre un forjado horizontal, existen múltiples maneras de configurar los distintos faldones que componen la cubierta. Enumeraré algunas de ellas, aunque existen tantas como se le ocurran al proyectista.
  • La forma tradicional consistía en disponer unos tabiques aligerados "palomeros" o "conejeros", denominados así según las zonas, cada 60 cm., perpendiculares a los aleros. Se solían realizar con ladrillo hueco de 4 cm. de espesor recibido con yeso. Sobre ellos se construía un tablero de ladrillo igual al anterior, formado por dos hojas superpuestas, también  con yeso. Encima se colocaba la teja.
  • Una forma más actual es disponer unos tabiques aligerados de ladrillo hueco doble de 9 cm. de espesor, recibidos con mortero de cemento, cada metro. Sobre ellos se coloca una "rasillón" o pieza cerámica, de 100 cm. por 20 cm. por 4 cm. que sirve de tablero de apoyo sobre el que se colocaban las tejas. Sobre el rasillón se puede disponer, o no, una capa de mortero, rastreles, etc.
  • Se puede realizar la formación de pendiente con el mismo sistema de tabiques aligerados y sustituir los rasillones por paneles de hormigón prefabricados, de unos 100 cm. por 30 cm. por 5 cm. que incluyen en su composición una pieza de "porexpan", poliuretano expandido, al objeto de servir de aislante térmico. Sobre ellos se pueden colocar las tejas.
  • También se pueden disponer sobre el forjado horizontal, tabiques de medio pie no aligerados que sujeten viguetas prefabricadas, sobre las cuales se apoye cualquier tipo de panel tipo "sandwich" que sirva de soporte a las tejas.
  • Existen sistemas prefabricados a base de perfilería galvanizada que permiten sujetar un enrastrelado al que se clavarán las tejas.
  • También se puede diseñar cualquier otra solución.
Colapso de cubierta.
Colapso de la formación de pendiente de una cubierta.

DESCRIPCIÓN.
Pero si se conocen los conceptos de oídas y se cree uno en posesión de toda la verdad sobre la construcción, se puede intentar hacer una formación de pendiente como si se tratase de un forjado ligero, lo cual podría no estar mal y se ha hecho en numerosos casos, pero siendo consecuente.

La foto que os muestro es de un colapso de la formación de pendiente por exceso de peso. Se optó por una solución muy pesada compuesta como sigue:
  • Tabicones aligerados de ladrillo hueco doble, dispuestos cada 2.5 m.
  • Bovedillas "rebajadas" de hormigón, de unos 15 cm. de alto.
  • Capa de compresión de mortero ( no de hormigón ), de 7 cm. de espesor.
  • Teja de hormigón fijada con mortero de cemento.
En apariencia una solución a prueba de bombas. De hacer las cosas, hacerlas bien. Pero con un grave problema. Es un gigante con pies de barro. El excesivo peso de la solución adoptada, unido a la falta de arriostramiento transversal de los tabiques palomeros y el que se hubiera usado un mortero sin armadura en vez de hormigón armado como capa de compresión,  hizo que cualquier excentricidad en la carga o una carga de componente horizontal como es el viento, provocase el desplazamiento de los tabicones de sustentación, acabando el conjunto como se observa en la foto.

El colapso afectó a un 30 % de la superficie de cubierta.

REPARACIÓN PROPUESTA.
Aligerar a toda costa. Se demolió la zona colapsada y en lugar de la solución original se optó por una formación de pendiente más "tradicional" mejorando el número y disposición de los tabiques de sustentación y colocando paneles prefabricados.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Refuerzo por punzonamiento.

Refuerzo de forjado reticular.

Los forjados se diseñan y calculan para unas cargas concretas y unos usos concretos. Además, deben cumplir con la normativa estatal y local que les afecta.

En el caso de forjados de viviendas, el uso final a que van a ser destinados los espacios que alberga un edificio o su estructura, están perfectamente delimitados y controlados.

No ocurre igual con los edificios públicos o comerciales de pública concurrencia como un centro comercial. Es estos casos puede ocurrir que durante las obras de construcción sea preciso tomar determinaciones que afecten a la estructura.

Esfuerzo de punzonamiento.

Llamamos así al esfuerzo a que pueden estar sometidos los forjados de una estructura si son sometidos a cargas puntuales tan elevadas que pueden llegar a punzonar la losa del forjado.
Para que nos entendamos, realizamos un esfuerzo de punzonamiento cuando clavamos el mástil de una sombrilla en la playa. Al poner peso en él, punzonamos la arena, lo que nos permite abrir un agujero al desplazarla y que se sujete el mástil dada su compactación.

Este mismo esfuerzo es el que se produce cuando entre una planta y la siguiente existe una diferencia notable en la sección de una pilar con respecto al de abajo. También si por un error de replanteo, no se hace coincidir un pilar de una planta, en la vertical exacta del pilar de la planta de abajo.

Para luces normales y cargas normales de vivienda, este esfuerzo es practicamente despreciable, pero cuando las luces son de 8 m. y el área tributaria de cada pilar ronda los 64 m2 con cargas de pública concurrencia, las cosas cambian.

Refuerzo por punzonamiento.
Refuerzo del entorno de un pilar debido al esfuerzo de punzonamiento.
DESCRIPCIÓN DEL REFUERZO.  Par a poder resisitir mejor un esfuerzo de punzonamiento, lo que debe pasar es que sea más difícil separar las dos caras opuestas de un forjado ( superior e inferior )

Para ello, una vez realizados los cálculos, se refuerza mediante la realización de perforaciones y la introducción de tornillos de alta resistencia que sujetan unas placas de acero atornilladas con un determinado par de apriete. El conjunto finalmente se sella con resina especial al objeto de garantizar el monolitismo de la placa que ha debido ser perforada en numerosos puntos lo que supone una cierta pérdida de resistencia.

La imagen muestra dos pilares lindantes con  la junta de dilatación estructural del edificio, en cuyas porximidades se ha realizado un refuerzo por punzonamiento.

lunes, 6 de agosto de 2012

Pared medianera propia.

¿Si es mía la puedo tirar?

Pues depende, como todo, de lo que ocurra con el colindante.

En ocasiones, la propiedad de una pared medianera, de las situadas perpendiculares a la fachada principal, no está clara. Sucede con frecuencia que algunas viviendas no poseen paredes laterales  propias y se sirven de las de los edificios colindantes para no tener que construirlas. Esta situación, por extraña que resulte, es más común de lo que parece en los cascos históricos de muchas ciudades y pueblos de España. Si os fijáis en los solares cuando se demuele un edificio, no resulta raro ver las paredes laterales de los edificios no demolidos con los azulejos o el papel pintado de las habitaciones del edificio recién demolido.

Hace unas décadas, los recursos económicos eran aún más escasos que en la actualidad y muchos propietarios,  pedían permiso para usar las paredes de sus vecinos para ahorrarse el tener que construir las propias El permiso de los vecinos solía ser verbal y la buena relación y la convivencia hacían el resto. 

La propiedad estaba clara, la pared seguía siendo de los vecinos de los solares laterales. 

Pared medianera
Demolición de pared medianera.
El problema surge cuando uno de los "propietarios" de la pared lateral de una edificación, sobre la que se asientan los acabados de la edificación colindante, decide hacer obras y demoler la pared medianera, teóricamente suya.

Lo que ocurre es lo que se muestra en la foto. La demolición supone que la otra vivienda queda sin protección contra los elementos en tanto en cuanto no se reconstruya la nueva pared.

JUICIO TÉCNICO.
El que primero construye entre medianeras, lleva las de perder siempre. 

Es sabido en el gremio, que al realizar la sustitución  -demolición y nueva construcción- de una edificación entre medianeras, los vecinos de los solares colindantes se aprovecharán de esta circunstancia de la forma que puedan. 

No pasa nada. Se tienen en cuenta estos gastos, normales en cualquier obra, y la promoción sigue adelante.

Pero cuando se usa la soberbia y la sinrazón y se procede a demoler la pared sin llegar antes a un acuerdo con los vecinos de las viviendas colindantes, por el mero hecho de que es propia, hay un problema.

En el caso que os muestro, el promotor, amparándose en la propiedad de la pared procedió a demolerla sin tener en cuenta al colindante. El caso acabó en los tribunales con una condena con costas por su osadía.

Sin entrar en la discusión sobre la propiedad de la pared, la cual en este caso como en otros muchos, no estaba clara, lo cierto es que no se puede privar al vecino del uso de su vivienda porque haya que hacer unas obras en el solar colindante.

jueves, 2 de agosto de 2012

Espacio de uso en aparatos sanitarios.

Los aparatos sanitarios, al igual que los muebles, necesitan un denominado "espacio de uso" para que se puedan utilizar de manera correcta por los usuarios de las viviendas.
Los distintos espacios de uso así como los espacios mínimos de amueblamiento, venían reflejados en las normas que cito en el apartado "Normativa de consulta", por lo que no haré más mención al tema.

Usando los sencillos esquemas que se reflejaban en las citadas normas, y teniendo en cuenta que se trataba de espacios mínimos, resultaba fácil amueblar un baño, una cocina, o cualquier otra estancia de una vivienda, de forma funcional.


Defecto en la posición del inodoro.
Inodoro colocado en un baño.

DESCRIPCIÓN. 
La foto muestra un inodoro colocado en un baño. Aparentemente todo normal.


Espacio de uso reducido.
Medición del espacio de uso de un inodoro.

DESCRIPCIÓN. 
Sin embargo, cuando sacamos el flexómetro y medimos, nos damos cuenta que algo no funciona. El espacio hasta la pared es demasiado reducido como para usar el inodoro sin dificultad.

JUICIO TÉCNICO.

Todo fontanero sabe de sobra los espacios de uso que requieren los aparatos sanitarios, lo mismo que sabe a qué altura se deben dejar los distintos suministros de agua fría y caliente a los mismos.

El problema son los "otros fontaneros", profesionales sin experiencia, que pululan por las obras intentando codearse con los de verdad y sin el menor conocimiento técnico ni siquiera de su oficio. Sólo estos profesionales, por llamarlos de alguna forma, son los que dejan un inodoro instalado de la forma que vemos en la fotografía. Más vale que los habitantes del piso sean de tipo fino, o de lo contrario, se acordarán del fontanero el resto de sus vidas.

Soy partidario de peritar también estos desperfectos debidos a una negligente mano de obra, que no repara en el problema y lo consulta a la dirección facultativa, sino que se limita a instalar sin pensar en las consecuencias.

Normativa de consulta.